jueves, 29 de enero de 2015

homo habilis

Valle olduvai



El descubrimiento de esta especie se debe a Mary y Louis Leakey









Homo habilis


El promedio del cerebro de la humanidad actual está en torno a los 1250-1350 cc de capacidad, aunque con un amplio rango de valores desde los 1000 cc hasta los 2000 cc. Pero en la evolución humana )cuál es el tamaño mínimo de un cerebro para considerarlo humano?. Antes de 1964, la opinión era que ese "Rubicón cerebral" oscilaba entre 700 cc y 800 cc. A finales de los años 40 el antropólogo británico sir Arthur Keith propuso la cifra de 750 cc, una cifra a medio camino entre los tamaños de cerebro de los grandes antropoideosy los cerebros humanos. Esta propuesta fue aceptada de forma mayoritaria. Pero en 1964, Louis Leakey, Phillip Tobias y John Napier anunciaron el descubrimiento de una nuevaespecie de Homo, el Homo habilis, y propusieron un nuevo rubicón cerebral de tan sólo 600 cc. Estos autores presentaron varios fósiles de esta nueva especie procedentes de la garganta de Olduvai con una antigüedad de alrededor de 1,8 millones de años, y entre ellos un cráneo fósil con una capacidad de tan solo 680 cc, una cifra inferior a la propuesta por Keith. La nueva especie, Homo habilis, era el miembro más antiguo de nuestro género y Leakey la consideraba antepasada directa de Homo sapiens asumiendo que Homo erectusera una rama lateral. La dentición posterior de Homo habilis, aunque grande, era más estrecha que en otros homínidos.
Aunque Homo habilis fue recibido inicialmente con muchas objeciones, dado el gran parecido morfológico que presentaban con Australopithecus africanus, la mayoría de los antropólogos aceptaron la nueva especie y consideraron una línea evolutiva continua desde Homo habilis, pasando por Homo erectus, a Homo sapiens. Esta visión lineal de la evolución humana está siendo abandonada en la actualidad por modelos evolutivos de tipo ramificado, donde se incluyen numerosas especies de Homo (H. neanderthalensisH. rudolfensisH. ergasterH. antecessor), algunas de ellas extintas y otras que no son antepasadas directas de nuestraespecie, sino líneas evolutivas laterales.
Entre estos primeros restos de la Garganta de Olduvai, atribuidas a Homo habilis, se incluían los restos de una mano y un pie. Según John Napier este humano ya tenía capacidad para fabricar y utilizar herramientas líticas, además éstos fósiles se encontraron asociados a numerosos restos de industria lítica de tipo Olduvayense. Algunos autores opinan que, dada la estructura primitiva de algunas partes del esqueleto de Homo habilis, esta especie mantenía la capacidad de trepar a los árboles.

sábado, 24 de enero de 2015

Orrorin tunegensis

En 2001, un equipo de investigación liderado por Brigitte Senut y Martin Pickford encontró más de una docena de restos de esta especie en Tugen Hills, una región de la zona central de Kenia.En 2007 la cifra total de fósiles se acercaba a la veintena y evidenciaban una morfología muy similar a la del chimpancé, pero con algunos rasgos característicos y peculiares. La dentadura era relativamente pequeña en comparación al tamaño del cuerpo; la dentición difería de la de los Australopithecus, cuyos molares eran más pequeños alargados en sentido mesiodistal, y de la de Ardipithecus, cuyo esmalte dental era mucho más grueso. Los caninos eran muy simiescos pero de tamaño reducido, como los de los primates del Mioceno y los chimpancés hembra. Orrorin tenía pequeños dientes post-caninos.
Su cronología podría rondar entre 6,2 y 5,6 millones de años antes de nuestra era. Esta datación supera con creces los 4,4 millones de años del Ardipithecus ramidus, antropoide del Plioceno bien encuadrado ya en el árbol filogenético humano. Sin embargo a pesar de la antigüedad de los restos, no llegaría a los 7,4-6,5 millones de años de un posible antecesor suyo que fue el Sahelanthropus tchadiensis también del Mioceno.De sexo aparentemente macho, aunque de dudosa catalogación como tal, tendría en vida una talla de 1,40 metros y un peso aproximado de unos 40 kilogramos.
Cráneo:

El género Orrorin es, posiblemente, uno de los eslabones que ha derivado en el ser humano actual (Homo sapiens), y se considera también posible que sea descendiente directo del Sahelanthropus tchadiensis o Toumaï, como coloquialmente se le conoce, y ancestro directo del Ardipithecus (Senut, Pickford, Gommery, Mein, Cheboi y Coppens; 2001).
Con respecto a Toumaï podemos decir que se presume es el homínido más antiguo hasta la fecha. Se trata de un cráneo hallado en el desierto del Sahel, en Chad, 2500 km al Oeste del Valle del Rift, donde se habían descubierto, junto con el Sur de África todos los fósiles de homínidos.




Proceso de hominizacion


El ser humano actual es el resultado de un largo proceso evolutivo que se conoce con el nombre de proceso de hominización. 
El proceso de hominización es la progresiva adquisición de las características que acabaron diferenciando a los homínidos del resto de primates.

jueves, 15 de enero de 2015

El pulgar del panda

El pulgar del panda surgió a partir de un hueso pequeño de la muñeca, el sesamoide radial, que se alargó hasta alcanzar un tamaño comparable al del resto de los huesos de los dedos. Los músculos que lo rodean se alargaron también, como consecuencia del crecimiento del hueso, y son los que le dan al nuevo “dedo” su agilidad. Es ante casos como este cuando se entiende aquella idea de que la selección natural actúa como una chapucera y no como un ingeniero: se “elige” lo que funciona bien, lo suficientemente bien como para permitir la supervivencia, aunque no sea la mejor solución que se pueda imaginar. Y, normalmente, no se crean nuevas estructuras de la nada, sino que se transforma y se aprovecha lo que ya existe.DE esta manera podemos relacionarlo con la evolucione la especies donde estas evolucionan a traves de la selección natural que aquellos que tienen caracteres ventajosos sobreviven y los que no,muere.
El panda rojo, perteneciente a una familia distinta a la del panda gigante, posee un pulgar similar, pero un estudio reciente (Salesa et al., 2006) revela que se trata de un caso claro de convergencia: estructuras similares que han evolucionado de forma independiente. La investigación demuestra la homología entre los falsos pulgares de Symocion batalleri, una especie fósil descubierta en un yacimiento madrileño, y los del panda rojo, ambos miembros de la familia Ailuridae. Parece que el nuevo “pulgar” evolucionó en el antepasado común de estas dos especies para permitirle trepar a los árboles y escapar de sus depredadores (los temibles “dientes de sable”). Más tarde, el panda rojo lo utilizó para una segunda función: manipular el bambú del que también se alimenta. Este es, me parece, otro ejemplo impresionante de cómo la evolución aprovecha de maneras imprevisibles casi cualquier parte de los organismos: un extraño apéndice (el falso pulgar) que viene a sustituir al que ya existía (el pulgar verdadero), para facilitar una función (trepar a los árboles) que luego se cambió por otra nueva necesidad (manipular bambú), que resultó ser la misma para la que otra especie (el panda gigante) había desarrollado un casi idéntico extraño apéndice. 
                                                     
                                                      Stephen Jay Gould

Darwin y el Beagle

El barco en el que Darwin hacia las investigaciones se llamaba Beagle.El objetivo de la expedición dirigida por Fitzroy era el de completar el estudio topográfico de los territorios de la Patagonia y la Tierra del Fuego, el trazado de las costas de Chile, Perú y algunas islas del Pacífico y la realización de una cadena de medidas cronométricas alrededor del mundo. El periplo, de casi cinco años de duración, llevó a Darwin a lo largo de las costas de América del Sur, para regresar luego durante el último año visitando las islas Galápagos, Tahití, Nueva Zelanda, Australia, Mauricio y Sudáfrica. Durante ese período su talante experimentó una profunda transformación. La antigua pasión por la caza sobrevivió los dos primeros años con toda su fuerza y fue él mismo quien se encargó de disparar sobre los pájaros y animales que pasaron a engrosar sus colecciones; poco a poco, sin embargo, esta tarea fue quedando encomendada a su criado a medida que su atención resultaba cada vez más absorbida por los aspectos científicos de su actividad.
Sus investigaciones, realizadas sobre la base de «auténticos principios baconianos», pronto le convencieron de que la selección era la clave del éxito humano en la obtención de mejoras útiles en las razas de plantas y animales. La posibilidad de que esa misma selección actuara sobre los organismos que vivían en un estado natural se le hizo patente cuando en octubre de 1838 leyó «como pasatiempo» el ensayo de Malthus sobre la población, dispuesto como se hallaba, por sus prolongadas observaciones sobre los hábitos de animales y plantas, a percibir la presencia universal de la lucha por la existencia, se le ocurrió al instante que, en esas circunstancias, las variaciones favorables tenderían a conservarse, mientras que las desfavorables desaparecerían, con el resultado de la formación de nuevas especies. Darwin estimó que, «al fin, había conseguido una teoría con la que trabajar»; sin embargo, preocupado por evitar los prejuicios, decidió abstenerse por un tiempo de «escribir siquiera el más sucinto esbozo de la misma». En junio de 1842 se permitió el placer privado de un resumen muy breve -35 páginas escritas a lápiz-, que amplió hasta 230 páginas en el verano del año 1844.
Una de sus invitaciones también fue la evolución del pico de los pinzones.Se creyó en un principio que las diferencias entre estos pinzones tuvieron un papel determinante en la formulación de la teoría de la evolución por selección natural; sin embargo, los escritos de Darwin indican que no fue realmente así. Darwin no creía que fuesen especies con un especial entre ellas y de hecho, pensaba que muchos no eran ni tan siquiera pinzones.A la vuelta de su viaje en el Beagle, Darwin presentó los pinzones, junto a otras especies de aves y mamíferos que también había recogido en el viaje, a la Geological Society of London, en su reunión de 4 de enero de 1837. Las especies de aves incluidos los pinzones, fueron entregados a John Gould, el famoso ornitólogo inglés, para su identificación. Gould dejando a un lado su retribución informó en la siguiente sesión de 10 de enero que las aves de las Islas Galápagos que Darwin había creído de diversas familias, eran en realidad una serie de pinzones peculiares con suficiente entidad para formar un nuevo grupo en el que se incluían doce especies.




Biobibliografia de Darwin

Charles Robert Darwin nació en Sherewsbury el 12 de febrero de 1809. Fue el segundo hijo varón de Robert Waring Darwin, médico de fama en la localidad, y de Susannah Wedgwood, hija de un célebre ceramista del Staffordshire, Josiah Wedgwood, promotor de la construcción de un canal para unir la región con las costas y miembro de la Royal Society. Su abuelo paterno, Erasmus Darwin, fue también un conocido médico e importante naturalista, autor de un extenso poema en pareados heroicos que presentaba una alegoría del sistema linneano de clasificación sexual de las plantas, el cual fue un éxito literario del momento; por lo demás, sus teorías acerca de la herencia de los caracteres adquiridos estaban destinadas a caer en descrédito por obra, precisamente, de su nieto. Además de su hermano, cinco años mayor que él, Charles tuvo tres hermanas también mayores y una hermana menor. Tras la muerte de su madre en 1817, su educación transcurrió en una escuela local y en su vejez recordó su experiencia allí como lo peor que pudo sucederle a su desarrollo intelectual. Ya desde la infancia dio muestras de un gusto por la historia natural que él consideró innato y, en especial, de una gran afición por coleccionar cosas (conchas, sellos, monedas, minerales) el tipo de pasión «que le lleva a uno a convertirse en un naturalista sistemático, en un experto, o en un avaro».
En octubre de 1825 Darwin ingresó en la Universidad de Edimburgo para estudiar medicina por decisión de su padre, al que siempre recordó con cariño y admiración (y con un respeto no exento de connotaciones psicoanalíticas); la hipocondría de su edad adulta combinó la desconfianza en los médicos con la fe ilimitada en el instinto y los métodos de tratamiento paternos. Sin embargo Darwin no consiguió interesarse por la carrera; a la repugnancia por las operaciones quirúrgicas y a la incapacidad del profesorado para captar su atención, vino a sumarse el creciente convencimiento de que la herencia de su padre le iba a permitir una confortable subsistencia sin necesidad de ejercer una profesión como la de médico. De modo que, al cabo de dos cursos, su padre, dispuesto a impedir que se convirtiera en un ocioso hijo de familia, le propuso una carrera eclesiástica. Tras resolver los propios escrúpulos acerca de su fe, Darwin aceptó con gusto la idea de llegar a ser un clérigo rural y, a principios de 1828, después de haber refrescado su formación clásica, ingresó en el Christ's College de Cambridge.